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7 mujeres esenciales en la ciencia

Hablar de las mujeres en la ciencia, en la medicina, ingeniería o cosa complicada que se le parezca y haya sido inicialmente solo para hombres es una búsqueda continua de nombres. De querer conocer a aquellas que lograron sobresalir en el pasado para abrir el camino actual de mujeres brillantes en esta área.

Laboratorios LIFE hace un repaso breve por la vida de 7 personajes que debemos conocer:

En el caso ecuatoriano, existen dos trayectorias que marcaron el paso para la incursión de lo femenino en la medicina. Se trata de Manuela de Santa Cruz y Espejo, hermana de Eugenio Espejo, a quien asistía como enfermera para el control de la fiebre amarilla en Quito en 1785.

Igual de trascendente fue Matilde Hidalgo de Procel al ser la primera doctora en el país, tras graduarse en la Universidad de Cuenca en 1919. Inicialmente lo intentó en la Universidad Central de Quito, donde su petición de ingreso fue rechazada. Por entonces, el decano le aconsejaba que dedique su tiempo a formar un hogar y cuidar de sus futuros hijos.

El paso del tiempo desmintió ese paradigma y otorgó la oportunidad de consolidar la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas (REMCI), creada oficialmente un 8 de marzo de 2017. Si bien en un inicio solo eran 10, para 2019 ya sumaban 86 científicas decididas a mostrar más su labor.

Actualmente esta pandemia nos ha enfrentado a una realidad: la competencia de los laboratorios farmacéuticos por desarrollar la vacuna más eficaz contra el nuevo coronavirus. Las noticias han posicionado a BioNTech-Pfizer, Moderna, Sinovac, Oxford-AztraZeneca, Sputnik V, Sinopharm. ¿Pero quiénes están detrás de esos avances?

Empezaremos por nombrar Kathrin U. Jansen, la mente maestra detrás de la vacuna de Pfizer. Su carrera se ha enfocado en el descubrimiento de vacunas, entre las que están una contra el neumococo y el papiloma humano. Es microbióloga y directora de investigación en Pfizer.

El trabajo de Kathrin y otros científicos, se apoyaron en el material de la bioquímica húngara Katalín Karicó, que durante 30 años perfeccionó estudios sobre el uso del ácido ribonucleico. Que al ser un mensajero de información genética ha sido la base para la fabricación de las vacunas contra la COVID-19.

Pero antes de la era de las vacunas fue importante saber si se estaba contagiado o no.

Ahí cumplió un papel importante la bióloga venezolana Irene Bosch. Que sin imaginar lo que se venía, fundó con un equipo de científicos una startup para detectar enfermedades infecciosas a través de pruebas rápidas. Así, con su grupo, lograron un test rápido que descartaba o confirmaba la presencia del virus.

En este tipo de investigaciones ha sido igual de valioso el aporte de la viróloga mexicana Marina Escalera-Zamudio. Sus investigaciones se han centrado en la genética y todo un análisis del árbol genealógico del coronavirus. Saber con exactitud su comportamiento, cómo ingresa y su proliferación epidemiológica. Es parte del departamento de zoología de la Universidad de Oxford.

Fuera del campo del coronavirus hay bastas historias que prueban el poder de lo femenino. Tal como lo demostró la fallecida matemática iraní Maryam Mirzakhani. En 2014 fue la primera mujer en obtener la medalla Fields, que es equivalente al Nobel de matemáticas. Lo ganó gracias a sus avances en geometría compleja y sistemas dinámicos.

Todo esto como recordatorio de lo multifacéticas que pueden llegar a ser las mujeres.

La tesis de María Pessina Itriago (2015), para la obtención del título de Máster en ciencias sociales con mención en género y desarrollo, aborda el día a día de mujeres científicas en nuestro país, en extractos de entrevistas como el siguiente:

“Las mujeres somos capaces de cumplir con muchos más roles y quiera o no, nos toca cumplir con el rol de mamás, de hermanas, de hijas, de amas de casa, de padre y madre. Por ejemplo en mi caso, por muchos años, ya divorciada, me ha tocado cumplir todo eso. Para los hombres es fácil decir que, ‘Me voy, me meto al bosque, un mes entero’. En cambio a las mujeres nos toca cargar guagua para irnos al bosque o encargar al hijo en algún lado. Eso es un poco más complejo”.

Su investigación destacó el rol de mujeres investigadoras en las principales universidades de Quito. LIFE reconoce este y otros tantos esfuerzos que hacen las mujeres por sobresalir en sus áreas.